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jueves, 8 de marzo de 2012

¿QUE LE PASO AL HUERTO DEL EDEN?

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Gen 2:8 Y Jehová Dios plantó un huerto en Edén, al oriente; y puso allí al hombre que había formado.

Edén era el nombre de una región geográfica necesariamente conocida e identificada por el escritor de Génesis porque de no ser así el escritor no hubiera podido decir “en Edén, al oriente”, el punto es que este lugar debió existir físicamente, y si existió físicamente aun debe estar aquí en la tierra.

Dios mismo plantó un huerto en aquella región como lo dice… “Y Jehová Dios plantó un huerto en Edén”

Gen 2:9 Y Jehová Dios hizo nacer de la tierra todo árbol delicioso a la vista, y bueno para comer; también el árbol de vida en medio del huerto, y el árbol de la ciencia del bien y del mal.
Gen 2:10 Y salía de Edén un río para regar el huerto, y de allí se repartía en cuatro brazos.
Gen 2:11 El nombre del uno era Pisón; éste es el que rodea toda la tierra de Havila, donde hay oro;
Gen 2:12 y el oro de aquella tierra es bueno; hay allí también bedelio y ónice.
Gen 2:13 El nombre del segundo río es Gihón; éste es el que rodea toda la tierra de Cus.
Gen 2:14 Y el nombre del tercer río es Hidekel; éste es el que va al oriente de Asiria. Y el cuarto río es el Eufrates.

Esta región de Edén sin duda era una tierra hermosa y llena de gran bendición. Muchos especulan tratando de establecer su ubicación exacta, pero nadie se logra poner de acuerdo, sin embargo la región más probable según los estudiosos es la región de babilonia cercana a la medialuna fértil del río eufrates y el tigres, en el actual país de IRAQ.

Existe una posibilidad remota de que ese lugar sea el actual Israel, pero no entraremos en detalles ni tampoco se puede tampoco hacer especulación al respecto, así que no se debe tomar estas ultimas consideraciones como la última palabra, son meras conjeturas de los estudiosos que no nos dicen mucho acerca de la realidad de lo sucedido con el huerto del Edén.

Y ese es justamente el punto del presente estudio, saber que paso realmente con el huerto del Edén.

Gen 2:15 Tomó, pues, Jehová Dios al hombre, y lo puso en el huerto de Edén, para que lo labrara y lo guardase.

Cuando Dios plantó el huerto lo hizo con la intención de que el hombre estuviera a cargo de él y lo labrase, la intención del Señor no era tener al hombre flojeando, su intención era que el hombre disfrutara de lo que Dios había plantado para él, QUE LO CUIDARA, QUE LO TRABAJARA Y DIERA CUENTA DE SU LABOR.

La intención de Dios era bendecir al hombre por los frutos que este debía dar al cuidar y labrar el huerto.

Hoy tu y yo tenemos un huerto que labrar y cuidar, ese huerto puede ser tu casa, tu hogar, tu trabajo, tus estudios, tus amistades, tus hermanos de iglesia, y tu mismo, la pregunta entonces es: ¿estas tu cuidando y labrando tu huerto? ¿Qué fruto estas produciendo? ¿querrán acoso los demás de tus frutos?

¿Estas haciendo eso que Dios quizo que el hombre hiciera en el huerto?
Cuando el hombre cae de la gracia de Dios por causa del pecado, Dios lo saca del Huerto y lo pone entonces a que labre la tierra y pone guardianes sobre el huerto para que el hombre no entre nuevamente en esa condición caída.

Gen 3:23 Y lo sacó Jehová del huerto del Edén, para que labrase la tierra de que fue tomado.
Gen 3:24 Echó, pues, fuera al hombre, y puso al oriente del huerto de Edén querubines, y una espada encendida que se revolvía por todos lados, para guardar el camino del árbol de la vida.

Sabemos que en Edén no solo habitaba el hombre (Adan y Eva), sino que también lo visitaba la serpiente antigua (Satanás) como lo dice… Eze 28:13 En Edén, en el huerto de Dios estuviste; de toda piedra preciosa era tu vestidura; de cornerina, topacio, jaspe, crisólito, berilo y ónice; de zafiro, carbunclo, esmeralda y oro; los primores de tus tamboriles y flautas estuvieron preparados para ti en el día de tu creación.

No es que Satanás habitara en dicho huerto, sino que de tiempo en tiempo se acercaba por aquellos lugares, ya que el huerto lo hizo Dios para el hombre y no para Satanás.

Con semejante visitante y lo que había sucedido, la suerte del territorio de Edén estaba echada, Dios tenia que hacer algo al respecto, pero: ¿que fue lo que Dios hizo?

Esto es lo que Dios hizo…

Joe 2:1 Tocad trompeta en Sion, y dad alarma en mi santo monte; tiemblen todos los moradores de la tierra, porque viene el día de Jehová, porque está cercano.
Joe 2:2 Día de tinieblas y de oscuridad, día de nube y de sombra; como sobre los montes se extiende el alba, así vendrá un pueblo grande y fuerte; semejante a él no lo hubo jamás, ni después de él lo habrá en años de muchas generaciones.
Joe 2:3 Delante de él consumirá fuego, tras de él abrasará llama; como el huerto del Edén será la tierra delante de él, y detrás de él como desierto asolado; ni tampoco habrá quien de él escape.
Joe 2:4 Su aspecto, como aspecto de caballos, y como gente de a caballo correrán.
Joe 2:5 Como estruendo de carros saltarán sobre las cumbres de los montes; como sonido de llama de fuego que consume hojarascas, como pueblo fuerte dispuesto para la batalla.(A)
Joe 2:6 Delante de él temerán los pueblos; se pondrán pálidos todos los semblantes.
Joe 2:7 Como valientes correrán, como hombres de guerra subirán el muro; cada cual marchará por su camino, y no torcerá su rumbo.
Joe 2:8 Ninguno estrechará a su compañero, cada uno irá por su carrera; y aun cayendo sobre la espada no se herirán.
Joe 2:9 Irán por la ciudad, correrán por el muro, subirán por las casas, entrarán por las ventanas a manera de ladrones.
Joe 2:10 Delante de él temblará la tierra, se estremecerán los cielos; el sol y la luna se oscurecerán, y las estrellas retraerán su resplandor.

Joe 2:11 Y Jehová dará su orden delante de su ejército; porque muy grande es su campamento; fuerte es el que ejecuta su orden; porque grande es el día de Jehová, y muy terrible; ¿quién podrá soportarlo?

Cuando Usted lee el verso 3 se da cuenta de que este pueblo que viene de parte de Jehová consume todo a su paso y lo deja como un desierto, eso fue lo que le pasó al huerto del Edén, hoy día es un desierto, quiere decir que no es lo que los estudiosos piensan de que estaba ubicado en la región de la media luna fértil de mesopotámica, o que sea el actual Israel, aunque sigue existiendo esa remota posibilidad, sin embargo, en el verso 3 se deja bien claro que cuando en el futuro este pueblo venga dejara todo a su paso como en la actualidad está el huerto del Edén, es decir hecho un desierto.

El huerto de Edén fue arrasado por Dios mismo, fue destruido y convertido en desierto, de igual forma cuando tu o yo no queremos labrar nuestros propio Edén ni guardarlo del enemigo, estamos en peligro de recibir reprensión por parte de Dios, así que mi estimado hermano y hermana procuremos labrar nuestro Edén personal (casa, cuerpo, alma, espíritu, trabajo, amistades, etc.). Este pueblo que ejecutara estas palabras de esta profecía son los ángeles de Dios que están preparados para cumplir su orden en el último y gran día, en el día terrible de su ira, este día será el último de esta tierra, es el día de Jehová. El huerto de Edén es hoy día un desierto seguramente, no es Iraq, ni babilonia ni lo es Israel seguramente.

Pero hay un huerto en ti y en mi, el cual debemos cuidar y labrar, ¿que estas haciendo para labrarlo y cuidarlo?

En el huerto el hombre tiene comunión con el Señor y tiene derecho al árbol de la vida, la palabra guarda el camino revolviéndose por todas partes como una espada encendida, tienes que dejarte cortar por la palabra para poder entrar, se obediente a las palabras del Señor y podrás comer de dicho árbol, este árbol mi estimado es el mismo Señor Jesús, la vida eterna.
DIOS TE GUARDE Y BENDIGA