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viernes, 2 de marzo de 2012

LAS CAUSAS DE LAS ENFERMEDADES

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El origen de las enfermedades lo podemos encontrar desde el mismo Génesis cuando el hombre cayo de la gracia del Señor en el huerto del Edén, desde ese día la maldición entró en la creación, a tal grado que desde ese mismo día el hombre murió espiritualmente hablando, aunque su muerte física se pospusiera mas adelante en el tiempo. De tal forma que por regla general las enfermedades y dolencias en el ser humano son producto del pecado según se practique, sin embargo tenemos evidencia bíblica de que algunas condiciones físicas en muchos seres humanos no es por causa de ninguna enfermedad sino de que Dios en su sabiduría hizo a esa persona con aquella discapacidad o con aquella condición fuera de lo normal, ¿Por qué razón hace eso? Juan 9:1 Al pasar Jesús, vio a un hombre ciego de nacimiento. Juan 9:2 Y le preguntaron sus discípulos, diciendo: Rabí, ¿quién pecó, éste o sus padres, para que haya nacido ciego? Juan 9:3 Respondió Jesús: No es que pecó éste, ni sus padres, sino para que las obras del Señor se manifiesten en él.

Cuando encontramos personas con alguna discapacidad o condición fuera de lo normal, podemos estar seguros que eso EL SEÑOR lo hizo para mostrar su obra en aquella persona, aquellas personas seguramente tendrán aquella condición, pero también tendrán algo que nosotros no tendríamos, y es la entereza de soportar aquella situación y eso muchas veces nos sirve de lección a nosotros que no adolecemos de ninguna parte importante del cuerpo, de tal forma que la obra del Señor en aquella vida es manifiesta a nosotros.

Exo 4:10 Entonces dijo Moisés a Jehová: !!Ay, Señor! nunca he sido hombre de fácil palabra, ni antes, ni desde que tú hablas a tu siervo; porque soy tardo en el habla y torpe de lengua.

Exo 4:11 Y Jehová le respondió: ¿Quién dio la boca al hombre? ¿o quién hizo al mudo y al sordo, al que ve y al ciego? ¿No soy yo Jehová?

La Biblia establece que es EL SEÑOR quien hace todas estas cosas, sin embargo podemos entender que todo ocurre porque EL lo quiere así, como por ejemplo en aquellos casos en los cuales los factores genéticos terminan afectando el desarrollo del feto y aun el desarrollo futuro de la persona, aclarando que esto no tiene nada que ver con maldiciones hereditarias, son condiciones adquiridas por factores hereditarios de acuerdo a la genética o por mutación en el ADN como está científicamente demostrado, pero que no tienen nada que ver con maldiciones ancestrales por causa del pecado de los antepasados, teniendo en claro que la doctrina de maldiciones generacionales es falsa desde todo punto de vista aun cuando trate de ser justificada por muchos predicadores (leer nuestro estudio: FALSA DOCTRINA DE MALDICION HEREDITARIA).

Bíblicamente sabemos que la causa de las enfermedades es el pecado, pero ahora entraremos a considerar algunas de ellas, pero siempre tenga en cuenta que podrían existir condiciones genéticas o que EL SEÑOR mismo haga a una persona así como tu y yo la podríamos ver, él en su sabiduría sabe porque la hizo así, tu y yo solo debemos dar gracias por lo que tenemos y por lo que somos teniendo compasión de aquellos “menos afortunados”

LA CAUSA DE LAS DOLENCIAS Y LAS ENFERMEDADES EN GENERAL

Pro 3:5 Fíate de Jehová de todo tu corazón, Y no te apoyes en tu propia prudencia.
Pro 3:6 Reconócelo en todos tus caminos,
Y él enderezará tus veredas.
Pro 3:7 No seas sabio en tu propia opinión; Teme a Jehová, y apártate del mal;
Pro 3:8 Porque será medicina a tu cuerpo,
Y refrigerio para tus huesos.

Encontramos lo siguiente:
• No apoyarse en EL SEÑOR y confiar en nuestro propio buen juicio.
• No reconocer al Señor en las cosas que nos pasan y apartarse de su temor
• No aceptar el consejo del Señor y no apartarse del mal.

Podemos entender que por no guardarse estas cosas el cuerpo se enferma, ya que por justamente guardarlas es que viene la sanidad del cuerpo y el fortalecimiento de los huesos.

¿Que mas tenemos?
Pro 4:20 Hijo mío, está atento a mis palabras;
Inclina tu oído a mis razones. Pro 4:21 No se aparten de tus ojos; Guárdalas en medio de tu corazón; Pro 4:22 Porque son vida a los que las hallan, Y medicina a todo su cuerpo.

Por no estar atento a las palabras del Señor y no obedecerlas adecuadamente.
Por no leerlas constantemente o por no querer oírlas para obedecerlas.

El cuerpo se enferma y no recibe su medicina, quiere decir que la misma palabra del Señor por si sola es suficiente para traer sanidad no solo al alma y al espíritu, sino también al cuerpo físico. Pero existen algunas afecciones y dolencias que tienen relación directa con la no puesta en práctica de algunos principios espirituales fundamentales, como por ejemplo:

La causa de los dolores en los huesos

Pro 16:24 Panal de miel son los dichos suaves;
Suavidad al alma y medicina para los huesos.

El verso anterior nos indica que aquellas personas que son ásperas de carácter y que son de palabras un poco fuertes por no decir que groseras y vulgares van a sufrir de dolencias en los huesos y no tendrán una vida tranquila, y vivirán en desasosiego constante.


La causa de los tumores
1Sa 5:1 Cuando los filisteos capturaron el arca del Señor, la llevaron desde Eben-ezer a Asdod.
1Sa 5:2 Y tomaron los filisteos el arca del Señor, y la metieron en la casa de Dagón, y la pusieron junto a Dagón. 1Sa 5:3 Y cuando al siguiente día los de Asdod se levantaron de mañana, he aquí Dagón postrado en tierra delante del arca de Jehová; y tomaron a Dagón y lo volvieron a su lugar. 1Sa 5:4 Y volviéndose a levantar de mañana el siguiente día, he aquí que Dagón había caído postrado en tierra delante del arca de Jehová; y la cabeza de Dagón y las dos palmas de sus manos estaban cortadas sobre el umbral, habiéndole quedado a Dagón el tronco solamente.
1Sa 5:5 Por esta causa los sacerdotes de Dagón y todos los que entran en el templo de Dagón no pisan el umbral de Dagón en Asdod, hasta hoy.
1Sa 5:6 Y se agravó la mano de Jehová sobre los de Asdod, y los destruyó y los hirió con tumores en Asdod y en todo su territorio.

EL SEÑOR no va a imponer un castigo mas allá de la falta cometida, ya que eso iría en contra de su justicia, y como eso es así podemos entender que la idolatría se castiga con tumores, el pueblo de los filisteos había sufrido el castigo por su idolatría, EL SEÑOR los hirió con tumores por todo el territorio, eso habla de metástasis cuando el tumor se extiende por todo el cuerpo del idolatra, por supuesto que talvez habrán otras causas como las que mencionamos anteriormente, pero bíblicamente encontramos una de esas causas.

La causa de la lepra
Num 12:1 María y Aarón hablaron contra Moisés a causa de la mujer cusita que había tomado; porque él había tomado mujer cusita. Num 12:2 Y dijeron: ¿Solamente por Moisés ha hablado Jehová? ¿No ha hablado también por nosotros? Y lo oyó Jehová. Num 12:3 Y aquel varón Moisés era muy manso, más que todos los hombres que había sobre la tierra. Num 12:4 Luego dijo Jehová a Moisés, a Aarón y a María: Salid vosotros tres al tabernáculo de reunión. Y salieron ellos tres. Num 12:5 Entonces Jehová descendió en la columna de la nube, y se puso a la puerta del tabernáculo, y llamó a Aarón y a María; y salieron ambos. Num 12:6 Y él les dijo: Oíd ahora mis palabras. Cuando haya entre vosotros profeta de Jehová, le apareceré en visión, en sueños hablaré con él. Num 12:7 No así a mi siervo Moisés, que es fiel en toda mi casa. Num 12:8 Cara a cara hablaré con él, y claramente, y no por figuras; y verá la apariencia de Jehová. ¿Por qué, pues, no tuvisteis temor de hablar contra mi siervo Moisés?
Num 12:9 Entonces la ira de Jehová se encendió contra ellos; y se fue. Num 12:10 Y la nube se apartó del tabernáculo, y he aquí que María estaba leprosa como la nieve; y miró Aarón a María, y he aquí que estaba leprosa. Num 12:11 Y dijo Aarón a Moisés: !!Ah! señor mío, no pongas ahora sobre nosotros este pecado; porque locamente hemos actuado, y hemos pecado.

El murmurar de un siervo del Señor o Sierva del Señor trae lepra espiritual, la cual se reflejara en el exterior de manera visible por medio de alguna afección o dolencia que te mantendrá alejado del campamento (la iglesia) por unos días hasta que te hayas arrepentido como le paso a Maria (Mirian), algunos se arrepienten antes y no les pasa nada, pero el que no se arrepiente a tiempo seguro que se le manifestara una condición que será notoria a los demás hermanos, este pecado de murmuración es sumamente peligroso y deja en pecado a muchos en la iglesia, viviendo una vida de leprosos delante del Señor. Dios reprenderá con algo visible como la lepra, y desde esa perspectiva la reprensión del Señor puede ser desde un brote o erupción de la piel hasta dificultades con alguno de los sistemas del cuerpo que le impedirán que funcione correctamente y le limitaran en su desplazamiento, obligando a aquella persona a estar sola y aparte por un tiempo hasta que reconozca su pecado.

Esto debe ser así porque la característica de la lepra es esa, obliga a quien la padece a quedarse un tiempo fuera de la congregación


SANIDAD DIVINA
La sanidad divina es un regalo que cada creyente recibe desde el momento en que cree al SEÑOR y entoende que él es su libertador y sanador, lastimosamente la gran mayoría del pueblo del Señor no puede disfrutar de ella por alguna de las siguientes razones:

. Estar en pecado. (Juan 5:14)
. Murmurar en contra del ministro(a) del Señor
(Números 12:1-16).
. Pecar contra nuestro propio cuerpo. (1Co 6:18)
. Desconocer que Cristo ya pago su sanidad.
(Isaías 53:5)
. No saber cuales son sus derechos como hijo
del Señor. (1 Juan 5:18)
. Estar creyendo falsas doctrinas. (Juan 15:3)
. Recibir la cena del Señor indignamente. (1 Cor
11:27-30)
. Estar fuera de la cadena de mando espiritual
del Señor. (Lucas 7:1-9)
. Estar auto atado por los dichos de su boca.
(Prov. 6:2)
. Estar atado por causa de un espíritu de
enfermedad. (Luc 13:11)
. Haber sido consagrado a los ídolos o santos
del catolicismo, o haber sido devoto de
alguno de ellos. (1 Sam 5:1-9)
. Por causa natural de desgaste del cuerpo
físico. (2 Reyes 13:14)
. Exponer el cuerpo a agentes patógenos.
(Lev 5:2)
. Por quejarse y murmurar contra el Señor cuando él está obrando a favor de tu vida, por lo general la persona que murmura no se da cuenta que la escases y el desierto por el que está atravesando es para su beneficio. (Num 21:4-9)

Todas y cada una de las situaciones anteriores tienen solución, la única solución a la enfermedad es la obediencia a la palabra del Señor, cuando el creyente es obediente a la voluntad del Señor, puede estar preparado para defenderse de cualquier enfermedad que lo aqueje, cuando el creyente es obediente a la palabra del Señor, difícilmente recibirá alguna enfermedad, salvo las que vengan por causa natural o por abuso del cuerpo físico.

La voluntad del Señor es que seamos sanos como lo dice: Jer 33:6 He aquí que yo les traeré sanidad y medicina; y los curaré, y les revelaré abundancia de paz y de verdad.

Ahora bien es entendible que de alguna causa vamos a abandonar esta morada terrenal y que el de barro se desgastara y enfermara y ya no sera posible vivir mas, esto es cumplimiento de la palabra que el Señor dios a Adam en genesis cuando dijo que iba a volver al polvo, asi que en estos casos lo mejor es que paraesos dias hayamos hehco lo que teniamos que hacer aquí en la tierra.

EL ORIGEN DE LA ENFERMEDAD
El origen de la enfermedad es el pecado original cometido en el huerto del edén, Gen 3:16 A la mujer dijo: Multiplicaré en gran manera los dolores en tus preñeces; con dolor darás a luz los hijos; y tu deseo será para tu marido, y él se enseñoreará de ti.
La condición de pecado del hombre activó la palabra que Dios había dicho, Gen 2:16 Y mandó Jehová Dios al hombre, diciendo: De todo árbol del huerto podrás comer;
Gen 2:17 mas del árbol de la ciencia del bien y del mal no comerás; porque el día que de él comieres, ciertamente morirás.

SANIDAD POR CRISTO
La sanidad divina abarca no solo la sanidad física sino también la sanidad espiritual y almática, Cristo pago el precio en la cruz del calvario, su sangre nos limpia de todo pecado y cuando es quitado el pecado, legalmente hablando como desaparece la causa de la enfermedad, TAMBIÉN DEBE DESAPARECER LA ENFERMEDAD MISMA, por eso es que cada creyente que ha recibido a Cristo como su salvador y ha sido lavado de sus pecados en la sangre del cordero, LEGALMENTE HABLANDO NO PUEDE TENER ENFERMEDAD.

Apocalipsis 1:5 y de Jesucristo el testigo fiel, el primogénito de los muertos, y el soberano de los reyes de la tierra. Al que nos amó, y nos lavó de nuestros pecados con su sangre,

Ahora bien, lo que sucede es que la gran mayoría de los creyentes no reflexiona en este fundamento legal y siguen considerando que la enfermedad aun tiene poder sobre ellos, y si tal persona piensa así, eso es lo que seguirá recibiendo (Ojo que no positivismo ni negativismo, su ignorancia le hace permanecer igual), solo el hombre o mujer espiritual puede entender estos principios espirituales legales, y cuando son entendidos entonces tal persona puede reclamar su derecho de estar sano.

En: Hechos 3:16 Y por la fe en su nombre, a éste, que vosotros veis y conocéis, le ha confirmado su nombre; y la fe que es por él ha dado a éste esta completa sanidad en presencia de todos vosotros.

Podemos ver el ejemplo de sanidad ocurrida por la fe en el hijo del Señor, cuando alguien cree en el Señor y además de eso cree que el Señor le puede Sanar, y aun más, cree que Jesús le sana, esa persona recibe su sanidad. Pero algo mas profundo que hace la sangre de Cristo es sanarnos de nuestras enfermedades espirituales, la peor enfermedad espiritual es la que lleva a la muerte espiritual (el pecado) y cuando alguien llega a los pies del maestro, entonces recibe (perdón) sanidad en su espíritu a tal nivel que pasa de muerte a vida.

Efesios 2:1 y él os dio vida a vosotros, cuando estabais muertos en vuestros delitos y pecados,

La sanidad que opera el Señor en nuestro interior es completa, lo que queda en el creyente es ser renovado en el espíritu de su mente para poder aceptar todo este regalo que se recibe por fe en el nombre de Jesucristo.

Efesios 4:23 y renovaos en el espíritu de vuestra mente,

LA SANIDAD ES PARA TODOS LOS CREYENTES.
La sanidad es un don (regalo) del Señor para todos los que se acerquen a Cristo. Por eso es imprescindible que cuando alguien esté enfermo se acerque al SEÑOR, quiere decir esto también que muchas enfermedades en la vida de muchos creyentes también tienen su origen en haberse alejado del Señor, aunque es necesario aclarar que no todas sean por dicha causa.

Juan 5:1 Después de estas cosas había una fiesta de los judíos, y subió Jesús a Jerusalén.
5:2 Y hay en Jerusalén, cerca de la puerta de las ovejas, un estanque, llamado en hebreo Betesda, el cual tiene cinco pórticos.
5:3 En éstos yacía una multitud de enfermos, ciegos, cojos y paralíticos, que esperaban el movimiento del agua.
5:4 Porque un ángel descendía de tiempo en tiempo al estanque, y agitaba el agua; y el que primero descendía al estanque después del movimiento del agua, quedaba sano de cualquier enfermedad que tuviese.
5:5 Y había allí un hombre que hacía treinta y ocho años que estaba enfermo.
5:6 Cuando Jesús lo vio acostado, y supo que llevaba ya mucho tiempo así, le dijo: ¿Quieres ser sano?
5:7 Señor, le respondió el enfermo, no tengo quien me meta en el estanque cuando se agita el agua; y entre tanto que yo voy, otro desciende antes que yo.
5:8 Jesús le dijo: Levántate, toma tu lecho, y anda.
5:9 Y al instante aquel hombre fue sanado, y tomó su lecho, y anduvo. Y era día de reposo aquel día.

Lo que debe hacer alguien cuando se encuentre enfermos es lo siguiente:

• Reconocer que Cristo es su sanador.
• Pedir perdón por cualquier falta o pecado cometido.
• Romper cualquier pacto o consagración con los santos o ídolos mudos (ojo que no tiene nada que ver con la falsa doctrina de MALDICIONES GENERACIONALES).
• Declarar la palabra de sanidad sobre su vida conforme a las escrituras y no según una mente positivista. (Isaías 53:5) confiando en que es el Señor quien sana y no lo que sea que la persona diga.
• Pedirle al Señor que lo sane, ya sea por medio de la oración de otro ministro o directamente por él.
• Creer y estar seguro que el Señor YA lo sanó (ES DE LOCOS, PERO LA FE ES ASI).
• Dar gracias por su sanidad (CONFIAR EN QUE EL SEÑOR LO HIZO).
• Y fisicamente ESPERAR ver su sanidad en la realidad COMO ALGO YA HECHO por el Señor desde el plano espiritual
• Perseverar en una iglesia local de buena doctrina, para evitar recaer.

Estos pasos deben ser dado bajo un clima de sencillez y humildad delante del Señor creyendo que como hijo del reino celestial tiene un padre que le sana de cualquier dolencia. Cualquier falta de sanidad realmente puede ser interpretada como falta de fe en la palabra del Señor. Toda persona al igual que cada creyente esta sujeta sufrir algún tipo de enfermedad, pero a diferencia de aquellos que no conocen al Señor, nosotros los creyentes tenemos la palabra viva y eficaz, la cual puede salvarnos de cualquier situación de enfermedad, sin embargo es de esperar que cada creyente actué en relación a su condición de enfermedad de acuerdo a su fe y de acuerdo a su confianza en el Señor, siendo las cosas así, podemos esperar que aquel hermano que tenga bastante fe y esté fortalecido en el Señor siempre confesara su sanidad y esperara a que el Señor lo sane cosa que seguramente ocurrirá el 100% de los casos, pero existen hermanos que no tienen esa fe robusta y grande estos hermanos actuaran conforme a su fe y lo que seguramente harán es ir a los médicos, eso no está mal que lo hagan, pues EL SEÑOR en su sabiduría sabe que todos no tienen o no se preocupan por cultivar la fe y por eso permitió que se desarrollara la medicina tradicional, de tal forma que también de alguna forma estos hermanos puedan recibir alivio a sus quebrantos. En otros casos aunque el hermano tenga su fe robusta será necesario que acuda a los médicos, pero eso no es causa de que su fe se debilite, pues seguramente EL SEÑOR está actuando con algún propósito en su vida de esa forma. La gran diferencia es que la medicina del hombre solo trae sanidad al cuerpo, pero la medicina de nuestro SEÑOR trae sanidad a todo nuestro ser: espíritu, alma y cuerpo. Cuando el creyente es sano, disfruta de la vida en abundancia de la que hablo Cristo en Juan 10:10
Cuando el creyente es sano, disfruta de la vida en abundancia de la que hablo Cristo en Juan 10:10

EL MOMENTO DE ESTAR ENFERMO
Cuando estamos enfermos tendemos a decaernos y cualquier cosa nos afecta más de la cuenta, sobre todo si vienen de seres cercanos a nosotros, se trata de un momento que el Señor utilizara a favor de nosotros si tenemos la actitud correcta y el ánimo necesario para reponernos, por eso es que si estás enfermo(a), triste o acongojado(a) por cualquier cosa en tu vida o en la de los demás, Santiago 5:13 nos dice que es lo que hay que hacer: “¿Está alguno entre vosotros afligido? Haga oración. ¿Está alguno alegre? Cante alabanzas.”

En el momento de la enfermedad o de tristeza o de aflicción física o espiritual LA CURA ES LA ORACION. 
 Hag 2:4 … y cobrad ánimo, pueblo todo de la tierra, dice Jehová, y trabajad; porque yo estoy con vosotros, dice Jehová de los ejércitos.

Ten animo! El Señor está contigo.